Una semana de paro y de clases intermitentes (desde el pasado jueves 18) completa la Universidad del Tolima, desde el inicio de la protesta de los trabajadores de la entidad con los estudiantes, para pedir mejores condiciones laborales, matrículas para los estratos 1 a 3 de hasta 50 mil pesos y disminución a la mitad de la matrícula de los posgrados.

El sindicato de los trabajadores, apoyado por la Central Unitaria de Trabajadores, polarizó su posición, por lo cual ha dicho que no quiere hablar ya con el rector de la institución (Jesús Ramón Rivera), sino con el gobernador del Tolima, Óscar Barreto, quien preside el Consejo Superior.

“Lo único que ha hecho la administración fue echarnos encima la oficina de trabajo y la Procuraduría en dos ocasiones, pero no nos ha recibido, esa fue la respuesta de los directivos.
“Queremos entonces que el Consejo y su Presidente nos atienda. Seguimos solicitando que no se siga efectuando la tercerización en el tema de contratación. El paro continuará de forma indefinida hasta tanto no sean negociadas las peticiones”, informó Ever Tique, presidente del Sindicato.

Queda claro que no se está ‘discutiendo’ por reajustes salariales, sino por condiciones ecuánimes de acceso tanto para empleados, como para estudiantes y docentes.

Según los estudiantes, los puntos que la administración debe revisar son:
1. No adelantar la contratación con terceros de actividades misionales, estratégicas y de apoyo, propias de la Institución y para las cuales cuenta con personal capacitado dentro de la planta de personal.
2. Firmar un acuerdo de estabilidad laboral para los empleados supernumerarios, vinculándolos en provisionalidad de acuerdo a las vacantes existentes.
3. Concertar el proyecto de carrera administrativa con los empleados públicos, garantizando su estabilidad y demás derechos laborales.
4. Respetar y dar cumplimiento pleno de la convención colectiva de los trabajadores oficiales.
5. Definir la ampliación de la planta de trabajadores, en concordancia con los requerimientos de la actual planta física y necesidades académico-administrativas.
6. Garantizar la dotación de laboratorios, talleres, servicios y demás actividades propias de la planta de trabajadores de la Universidad, con el fin de garantizar un efectivo servicio a la comunidad académica y universitaria.
7. Dotar de manera adecuada los laboratorios de docencia, la biblioteca principal y sus satélites, haciendo énfasis en dotación tecnológica y de personal necesarios.
8. Asignar el presupuesto adecuado para el desarrollo de políticas reales de promoción, divulgación y práctica de actividades de salud, deportivas, recreativas, culturales y políticas, que incluyan a trabajadores, profesores y estudiantes.
9. No despedir a ningún trabajador supernumerario si previamente no se realiza una evaluación objetiva de desempeño concertada. Las vinculaciones de personal supernumerario nuevo deben estar mediadas por la idoneidad laboral y concurso de meritos.
10. Los asensos, incentivos y promoción de empleados deben obedecer a una política de estimulo-merito e idoneidad y no bajo la modalidad clientelistas y unilateral de la actual administración.
11. Respetar el derecho a la crítica objetiva, al pensamiento diferente, libre expresión, libertad sindical y derecho de asociación.
12. Renovar el contrato de las personas que abiertamente se les suspendió su contrato laboral debido a diferencias de opinión con la actual administración.

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