Por Minerva
Estudiante colegio grado 10
Tras dos periodos presidenciales del señor Álvaro Uribe Vélez y uno al que aspiraba para una segunda reelección la corte constitucional hundió el referendo reeleccionista por vicios de fondo y de forma impidiendo de esta manera cualquiera aspiración para volver a ser presidente. El pasado 26 de febrero conocimos dicho veredicto y la alegría y felicidad por el resurgimiento de la democracia no se hizo esperar. Movimientos, grupos de personas manifestaron su aprobación; sin embargo en el ambiente quedaron muchas inquietudes con respecto al futuro político del país teniendo en cuenta que las elecciones se aproximan.
Hablábamos del resurgimiento de la democracia, pero a final de cuentas ¿cuando ha existido la democracia en Colombia? interrogante no muy difícil de responder ya que es fácil establecer que la situación no ha cambiado y nos hemos mantenido en el mismo círculo vicioso de corrupción en las actividades gubernamentales lo cual es perceptible en toda la evolución política de la historia colombiana : exterminios políticos, falta de garantías para con movimientos opositores y sindicales, emporios económicos gobernando, las mismas familias en el poder , las mismas situaciones de educación y salud que en nada benefician a la población. Aun así refiriéndonos específicamente a los últimos 8 años de gobierno de Uribe es mas que claro que la democracia nunca se vio, estas problemáticas se acrecentaron además que los atropellos en la participación en la vida política fueron mayores, que la constitución de 1991 fue anulada en su totalidad, que el porcentaje de violaciones a los derechos humanos aumentó. Todos estos hechos que se escudaron tras la política de seguridad democrática respaldada por el gobierno Uribe y el Uribismo que supuestamente es la solución a los conflictos políticos por los que atraviesa el país.
Durante la administración Uribe se afianzó un modelo de represión a la población donde militares políticos y grandes corporaciones abusaron de su poder y subyugaron al pueblo; no es mentira para nadie y es evidente en los falsos positivos que no son mas que crímenes de Estado, en las reformas a la salud y a la calidad de la educación que sigue formando votantes consumidores y compradores que son quienes benefician al capital.
Los avances de la administración Uribe siguen y se les dará continuidad porque aunque Álvaro Uribe no continúe desempeñando el rol de presidente no significa que el uribismo y su legado termine sino que por el contrario siga representados en personas peores que él; como Juan Manuel Santos o Vargas Lleras quienes mantendrán las políticas del gobierno Uribe usando los mismos medios y mecanismos en su discurso buscando un enemigo público usando los medios de comunicación para difundir sus ideas y oprimiendo a la ciudadanía.
A manera de conclusión es fácil interpretar que la situación y progreso del país es ajena a las elecciones ya que en este sistema no gobierna un Estado sino corporaciones y emporios económicos, lo que evidencia que el capital prevalece en la búsqueda del bienestar para los asociados y se olvida la premisa “el bien común debe prevalecer sobre los intereses particulares” situación no muy alentadora para los ciudadanos quienes debemos participar en la construcción de un país.

Anuncios