Mockus y Obama, una historia comparada

Leonardo León
Coordinadora Conciencia Crítica

La actual coyuntura electoral en Colombia tiene elementos bastante parecidos a las pasadas elecciones en Estados Unidos en cuanto a sus candidatos principales en contienda, por un lado a Antanas Mockus y Juan Manuel Santos y por el otro a John McCain y Barack Obama, Santos y McCain como continuadores del gobierno anterior y los otros dos como el cambio a esa política. Claro está que las relaciones de dominación son bien distintas, Estados Unidos como la super potencia imperalista y Colombia como el productor de materias primas baratas y neocolonia, llamado el Caín de Suramérica.

Barack Obama en las elecciones presidenciales de Estados Unidos se presentó como el candidato diferente quien representaba algo completamente distinto a George Bush el representante de la guerra y el imperialismo despiadado, que registraba unos índices de popularidad bastante bajos, invasor en países como Irak y Afganistán y que había sido elegido en dos elecciones fraudulentas gracias al poder de Microsoft (como Richard Stallman, el fundador del movimiento del software libre, ha denunciado constantemente). Asimismo Mockus se muestra como la solución ante un gobierno mafioso de corte fascista que ha combinado todas las formas posibles para atornillarse en el poder destruyendo física y moralmente todo indicio de lucha popular tanto de formainstitucional como parainstitucional.

Tanto Obama como Mockus tienen elementos característicos que los hace facilmente lejanos a la política tradicional en sus países, ninguno de los dos forma parte de las familias tradicionales dueñas del poder económico y político (Como sí lo son por ejemplo Bush y Santos), no son grandes terratenientes o industriales (Uribe, Santos y Bush) ni guerreristas innatos (Uribe y McCain), los dos son parte de sectores sociales marginados: Obama como negro en un país altamente racista y Mockus como académico en un país donde en las últimas décadas ha imperado la cultura mafiosa, donde para tener plata hay que ser tramposo y despiadado.

Los elementos anteriores son fundamentales a la hora de poder ganarse a amplios sectores de la sociedad y para poder ser “vendidos” por los medios de comunicación que en el caso de Estados Unidos Obama era el candidato “oficial” de CNN y Mockus de El Espectador y Caracol (incluso en varias emisiones del noticiero se puede ver claramente un girasol, el símbolo del partido Verde, en el estudio de grabación). Y ser tan cercanos a grandes medios de comunicación genera de por sí una gran sospecha. Caracol jamás ha puesto en duda la legitimidad de Uribe Vélez como presidente a pesar de las múltiples evidencias de narcotráfico, paramilitarismo y prácticas de terrorismo de Estado, pero ese medio de comunicación y grandes poderes económicos saben que es la hora de bajarse del barco porque el juicio internacional a Uribe puede llegar pronto y necesitan acomodarse en un lugar más privilegiado en el poder político y qué mejor que mostrando una figura como Mockus (que era su plan B porque Vargas Lleras nunca despegó) que a pesar de no tener un historial criminal como Uribe, en nada pone en riesgo las actuales relaciones de dominación entre explotadores y explotados en Colombia. Situación similar ocurrió con Obama quien en vez de salirse de Afganistán mandó mas tropas y en vez de respetar a Latinoamérica impuso bases militares en Colombia.

Por eso, ¿es alguna alternativa de poder Mockus? Claramente no. Su pasado como rector de la Universidad Nacional y como alcalde de Bogotá son sus cartas para mostrar ante la burguesía no paramilitar ya que comenzó el camino de la privatización de la UN y de las empresas públicas en la capital de la república. Hace 8 y 4 años se vendió la idea de que el problema fundamental era ganar la guerra contra el terrorismo, siguiendo la doctrina de Washington después de la caída de las torres gemelas, ahora ante la cantidad de escándalos se pretende hacer creer que lo fundamental es acabar con la “cultura del atajo” y que los graves problemas en Colombia surgen por la ilegalidad siendo este un discurso muy cercano al fascismo y olvidando las causas estructurales del conflicto social y armado: la exclusión social y política y la concentración de los medios de producción por unos pocos.

Mockus además es conveniente para el poder económico en este momento en que los sindicatos están prácticamente destruidos a sangre y fuego, el movimiento popular está completamente estigmatizado, la oposición política en gran medida ha sido asesinada o exiliada y los derechos de los trabajadores ya han sido reducidos en lo mínimo posible, bajo ese panorama alguien con un discurso menos guerrerista y más legalista puede ser mejor visto y puede además mejorar la imagen internacional de Colombia, así los problemas de fondo se mantengan. Ya dirá Uribe, si Mockus es elegido, que aquí se respetan todos los derechos humanos y hay garantías politicas porque la “oposición” llegó al poder. Esto es algo bien alejado de la realidad.

Pero, entonces ¿qué le queda hacer al movimiento popular?. Inicialmente entender que habrá que seguir en la oposición política independientemente de quién sea el presidente y con ello poder acercar a más sectores a la lucha por verdadero poder popular, en segunda medida no darle entierro al Polo Democrático Alternativo, el único político abierto aún en capacidad de poder dar la pelea por una sociedad más justa, votando por Petro en primera vuelta dejando viva la opción de que la vía electoral pueda ser viable dentro de 4 años. Una votación muy pequeña por el PDA en primera vuelta puede ser lapidario para que esto sea posible y no hay que cerrarle la puerta a ninguna opción, otros países como Bolivia lo han demostrado.

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