Gloria Inés Ramírez Ríos.-Senadora de la República por el PDA

Una vez conocidos los resultados electorales del 30 de mayo, el Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo le propuso al Partido Verde y a su candidato, Antanas Mockus, un acuerdo programático orientado a defender la soberanía nacional, preservar los derechos de los trabajadores, entre ellos, la salud y la educación; entregarles a los desplazados las tierras que hoy están en manos de la mafia como producto de sus acciones criminales; trabajar por la paz y la justicia social y asegurar garantías democráticas para el ejercicio político, aclarando que en ningún caso el Polo haría parte de un eventual gobierno de Mockus ni aceptaría cuotas burocráticas. El propósito del Polo era unir, sobre bases programáticas, a todos los sectores susceptibles de confrontar conjuntamente en las elecciones del 30 de mayo la candidatura ultraderechista de Juan Manuel Santos, que significa el continuismo de la política guerrerista de Uribe Vélez, la corrupción, el clientelismo, las actuaciones delictuosas y la descomposición del régimen imperante.

Infortunadamente para el país, la respuesta de la campaña presidencial de Antanas Mockus, después de reunirse con el Presidente Uribe y con el Embajador de Estados Unidos, ha sido la de rechazar cualquier acuerdo con el Polo Democrático Alternativo, dejándole de esta manera el camino libre a Juan Manuel Santos, el candidato de las mafias, del paramilitarismo y de los sectores más retardatarios del país, pese a que es indudable que muchos de los que votaron por Mockus el 30 de mayo lo hicieron como una forma de rechazo a la política Uribista y a su candidato presidencial.

Ante esta realidad, la izquierda y los sectores democráticos y progresistas de nuestro país no tiene por quien votar en las elecciones del 20 de junio y no queda alternativo distinta que llamar a la ciudadanía a denunciar el carácter reaccionario de los dos candidatos que compiten por la Presidencia de la República y, en consecuencia, a abstenerse de participar en las elecciones del 20 de junio.

El probable triunfo de Juan Manuel Santos no sólo es muy grave para el pueblo colombiano. Santos también representa los intereses de los sectores más guerreristas de Estados Unidos y, por tanto, es una nueva amenaza para la paz de América Latina, por lo que a nuestro país le espera una situación aún más grave de la que hemos atravesado en los últimos tiempos. Se requiere, entonces, trabajar por el agrupamiento de todas las fuerzas democráticas, progresistas y de izquierda para organizar la movilización y la lucha frente a los difíciles momentos que le esperan a nuestro país.

Bogotá, D.C., 4 de junio de 2010

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