Por Leonardo León

Nota: Debido a que lo dicho en este artículo que fue hecho hace un par de años está pasando, se reedita con videos que muestran lo que sucede an la Universidad de Antioquia y en el resto del mundo.

Un elemento de gran importancia en las guerras es saber qué piensa el enemigo y cuales van a ser sus próximos movimientos para poder adelantársele y golpear primero. Para hacerlo se han implementado muchas formas y últimamente se ha recurrido a la tecnología electrónica más avanzada para lograrlo. En una confrontación armada declarada, con rivales claramente definidos, de manera objetiva y sin entrar mucho en detalles propios de cada caso, se puede decir que es éticamente válido; pero en condiciones en las cuales el enemigo solo es potencial y se puede pensar que es cualquier elemento de la sociedad es algo altamente peligroso. El enemigo sería cualquiera y todo el mundo a la vez.

En la “guerra contra el terrorismo” o en su versión colombiana conocida como “seguridad democrática” se ha pretendido recortar ampliamente los derechos ciudadanos y sobre todo mediante la manipulación mediática ha creado un ambiente de esquizofrenia colectiva y gran parte de la población acepta entonces una aplicación generalizada de la represión sin importar que gente del común caiga víctima de la misma, ya que estos daños colaterales son insignificantes frente a la gran capacidad del terrorismo internacional de causar daño como estrellar aviones contra edificios o fabricar bombas atómicas. Y una de las formas como se pretende controlar a la población es mediante la colocación en las personas del Verichip.

La Identificación por Radiofrecuencia (RFID) es un sistema electrónico que consta de una etiqueta RFID, la cual contiene los datos de identificación del objeto al que se encuentra adherido, además de un lector de RFID y de un subsistema de procesamiento de datos. En la actualidad esta siendo utilizado en muchas aplicaciones como identificación de animales, seguimiento de libros, control de acceso en edificios, seguimiento de equipajes en aerolíneas, seguimiento de camiones, sensores sísmicos, para cobro de peajes, en presos, como dinero electrónico, entre otras. Las etiquetas RFID pueden ser activas, semipasivas (o semiactivas, también conocidas como asistidas por batería) o pasivas. Los tags pasivos no requieren ninguna fuente de alimentación interna y son en efecto dispositivos puramente pasivos (sólo se activan cuando un reader se encuentra cerca para suministrarles la energía necesaria). Los otros dos tipos necesitan alimentación, típicamente una pila pequeña. Si bien los RFID tienen numerosas ventajas como niveles más bajos en el inventario de una empresa, mejora el flujo de caja y la reducción potencial de los gastos generales o reducción de roturas de stock, también tiene algunas desventajas.

En el futuro se plantea como el reemplazo de los  códigos de barras de los productos y lo más polémico aquí: como identificación de todos los seres humanos sobre la Tierra con el llamado Verichip creado por Applied Digital Solutions, Inc. que actualmente se utiliza con fines médicos en marcapasos, válvulas coronarias, articulaciones artificiales y de modo experimental.

Existen ya numerosos grupos anti-RFDI en el mundo que reclaman la prohibición y y/o restricción de la Identificación por Radiofrecuencia ya sea por sus efectos en la salud (potencialmente pueden producir cáncer) o por la pérdida del derecho a la intimidad que representa su uso (incluso iglesias cristianas fanáticas se oponen al Verichip por considerarlo la señal de la bestia). Pero ¿en qué radica su peligro?

Primero que todo, la colocación de dispositivos RFID en productos de consumo masivo o exclusivo permite al empresario rastrear el objeto incluso después de ser llevado por el comprador ya que la etiqueta puede ser leída a cierta distancia sin conocimiento por parte del individuo sin que éste sepa siquiera que existe el chip, por lo que la información puede ser utilizado para vigilancia e incluso otros fines ajenos a su función básica como robos dirigidos a personas con ciertas características de consumo.

Las etiquetas RFID ya se utilizan en los pasaportes de Estados Unidos y de Pakistán, (naciones que practican el terrorismo de Estado contra sus enemigos) con lo que muchas veces pueden saber el paradero exacto de sus ciudadanos. Además se está implementando en las licencias de conducción en algunas partes de EUA con la argumentación de que uno de los terroristas del 11 de septiembre tenía una documentación falsa.

Pero en donde radica el gran peligro de los chips RFID es en la colocación de los chips espías en personas los cuales algún día esperan implantar a toda la humanidad. Éstos son conocidos como verichips los cuales se implantan en una mano o en el tríceps del individuo y puede contener gran cantidad de información acerca de todo lo que se quiera saber sobre costumbres, preferencias políticas, antecedentes judiciales, enfermedades que padece, entre otras muchas cosas que pueden ser leídas y escritas por el Estado o por quien éste delegue, pero que no pueden ser modificadas por el mismo individuo. (El Facebook tiene algunas características similares ya que hay empresas que pagan por la información de sus usuarios pero esto es tema de otra historia). Esto es algo así como el Gran Hermano (personaje de la novela de George Orwell, 1984 que se inspiró en líderes totalitarios caracterizados por infundir una política de miedo y de extremada reverencia hacia sus personas) que todo lo sabe y lo puede controlar y a quien se le salga de las manos puede ser eliminado. El verichip servirá entonces para mediar todas las relaciones económicas y sociales ya que será el sistema único de identificación en todas partes, además de tener funciones de dinero electrónico, entre otras cosas. “El objetivo definitivo es colocar un chip RFID a todo el mundo y tener todo el dinero en esos chips y si alguien quiere protestar sobre lo que hacemos o quiere violar lo que queremos, entonces solo apagamos sus chips.” -Nicholas Rockefeller, miembro de la famosa dinastía Rockefeller, impulsora de guerras internacionales de los Estados Unidos y de la crisis de 1929.

La forma como será colocado el Verichip en los humanos de forma generalizada se dará seguramente por sus “ventajas” en la medicina, luego por “necesidad”, obviamente creada por el poder mediático que le dirá a cada consumidor potencial que si no lo posee será más fácilmente víctima de un secuestro o que será más fácil de identificar el cadáver luego de un incendio,  terremoto o bomba puesta por terroristas. Todo esto gracias a la gran paranoia creada en este mundo “inseguro”. Finalmente quienes no “entiendan” tendrán que implantárselo a las malas o en último caso serán condenados a vivir marginados del mundo globalizado capitalista tanto en las relaciones comerciales o sociales, ya que todas estas serán determinadas por el sistema RFID de manera similar a como hoy están determinadas por el poder del dinero, con el agravante de que en la actualidad al menos no deja de ser ciudadano quien no lo posee.

Para acabar, se puede mostrar un ejemplo de algo muy cercano. En el plan de seguridad de la Universidad Nacional de Colombia, que va de la mano con la reforma al estatuto estudiantil y al programa “Ciudad abierta” se pretende usar una técnica en la cual todos los miembros de la comunidad universitaria poseen una tarjeta que al ser leída antes de ingresar a cualquier edificación, el sistema determina si puede entrar o no, o hasta que hora puede ingresar o si ya cumplió con el número de veces que está autorizado para entrar, todo esto con el sistema de identificación por radiofrecuencia, de la misma forma como ya se utiliza en algunas partes de Europa, Estados Unidos e incluso en algunas edificaciones de este país. (Recordar que hay un préstamo a la banca internacional por 140 millones de dólares que entre otras cosas serán invertidos generosamente en seguridad)

Se puede claramente apreciar que si bien la industria electrónica ha ayudado a desarrollar la sociedad y le ha beneficiado, también ha sido y será utilizada por elementos de las altas esferas del poder para la dominación social y el RFID puede ser la cuestión determinante para controlar física y moralmente todo el conjunto de la comunidad desarrollada en el mundo.

Nota:

Existen más de 200 referencias en Internet acerca de las teorías conspirativas como las del 11 de septiembre para crear la “guerra contra el terrorismo”, además de más de 15 páginas en español y muchas más en inglés acerca de las verdaderas intenciones para poder implantar chips RFID. La que más recomiendo es la película Zeitgeist de libre acceso y distribución (http://www.zeitgeistmovie.com/).

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