Jhon Jairo Salinas / Dirigente Social

Por estos días han sido noticia en el mundo las revelaciones y confesiones del genocida George W. Bush, declaraciones hechas en su “libro”, que sin desparpajo alguno deja ver su siniestra personalidad, demostrando una vez más el estado delincuente al cual él representaba.

La definición que hizo el viejo Chesterton sobre lo que es un liberal. -“Podría ser definido aproximadamente como un hombre que, si pudiera hacer callar para siempre a todos los que engañan a la humanidad con solo mover una mano en un cuarto a oscuras, no la movería”- puede aplicarse perfectamente al expresidente de los EE.UU. de América, aunque George W. Bush haya llegado incluso más lejos que el liberal de Chesterton, mintiendo él mismo de manera desvergonzada ante el mundo lo que hace sabiéndose acompañado de un gobierno que está compuesto por un puñado de políticos corruptos que no dudaban ante el vértigo de la guerra y que amenazaron al mundo con la soberbia de las armas. George Bush tenía notorias limitaciones intelectuales para ser un estadista, pero no deja por eso de ser un hombre peligroso, porque presidió un estado delincuente.
Más