aportado por: Jhon Jairo Salinas/ | Polo Demcrático Quindio |

Desde cuando en Alternativa Democrática se habló por primera vez de que Carlos Gaviria fuera el vocero de los sectores de izquierda democrática para las elecciones presidenciales dde 2006, su prestigio y reconocimiento entre los colombianos no han dejado de crecer y sorprender.

Era enero del año 2004, un buen número de juristas y académicos conocían su valiosa trayectoria profesional, especialmente en Antioquia y Bogotá, y varias de sus intervenciones en el Senado a nombre del Frente Social y Político habían dado muestra de su garra como político serio y elocuente en defensa de los derechos democráticos y de los intereses nacionales, pero pocos alcanzaban a imaginarse que apenas 24 meses después lograría superar a Antonio Navarro Woolfe en la consulta electoral del 12 de marzo pasado, consulta acordada entre el Polo Democrático Independiente y Alternativa Democrática para definir cuál de los dos senadores sería el candidato presidencial del naciente Polo Democrático Alternativo para enfrentar el 28 de mayo a Álvaro Uribe Vélez, el candidato-presidente.

La precandidatura.

En junio de 2004, en su seminario nacional celebrado en Paipa, los dirigentes de AD decidieron presentarle al país el nombre de Carlos Gaviria como precandidato presidencial, con el objetivo de iniciar un gran proceso unitario que aglutinara a todos los descontentos con el régimen imperante y con la política neoliberal aplicada en el país por los sucesivos gobiernos desde 1990. Como pilares de esos primeros acuerdos estuvieron el Frente Social y Político, encabezado por el mismo Carlos Gaviria y los representantes Wilson Borja y Alexander López y por luchadores de la trayectoria de Jaime Caicedo, Daniel Libreros, Jaime Arévalo, Nixon Padilla, Bertina Calderón, Alberto Bejarano y Ricardo López; la Unidad Democrática, con el senador Luis Carlos Avellaneda, y los dirigentes Jorge Gantiva y Arnulfo Bayona; el Movimiento Ciudadano, con el padre Bernardo Hoyos, el senador Antonio Peñalosa y el compañero Tiberio Trespalacios; el Movimiento Opción Siete con el representante Venus Albeiro Silva y los compañeros Leonel Peña y Saúl Reyes; las Autoridades Indígenas de Colombia y su senador Efrén Tarapués, y el MOIR con su senador Jorge Enrique Robledo y los camaradas Francisco Valderrama y Carlos Naranjo.

Se continuó entonces con la triple tarea de impulsar nacionalmente la precandidatura de Carlos Gaviria, consolidar a Alternativa Democrática y elaborar acuerdos políticos e ideológicos sólidos. Para ello se programaron una serie de actos en distintas regiones, siempre con la presencia del doctor Carlos Gaviria y los principales dirigentes de las organizaciones comprometidas, y se crearon comisiones para plasmar los acuerdos que se fueran concretando, lo cual culminó con la aprobación final de las Bases Programáticas, guía fundamental de nuestro trabajo político entre obreros y campesinos, empresarios pequeños y medianos de la ciudad y el campo, intelectuales y estudiantes, comunidades de indígenas y afrodescendientes, mujeres y ancianos, sin discriminación alguna, teniendo como único objetivo la conformación de un gran torrente unitario hacia la transformación real de Colombia, con la conquista de la plena soberanía de la nación y la aplicación de los principios democráticos claves.

En la primera gira se hizo un extraordinario acto político en el Rincón Latino, en Barranquilla, donde Carlos Gaviria recibió el apoyo clamoroso de los seguidores del padre Hoyos, y luego en Cali, Villavicencio, Manizales, Chinchiná, Riosucio, Pereira, Armenia, Medellín, Ibagué, Bucaramanga, Santa Marta, Ciénaga, Cartagena, Sincelejo, Montería, Tunja, Pasto, Popayán y Quibdó. El cierre de oro fue con el clamoroso acto del 3 de diciembre de 2004, en Bogotá, con el Centro de Convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada completamente abarrotado.

Acuerdos con el PDI

A comienzos de 2005 el doctor Gaviria recibió, como coordinador nacional de Alternativa Democrática, una carta del presidente del Polo Democrático Independiente, doctor Samuel Moreno Rojas, en la que se proponía un acuerdo político para definir entre las dos organizaciones un candidato único a la Presidencia. La respuesta de AD no se hizo esperar, y en ella el doctor Gaviria planteó la necesidad de llegar a «la unidad total» de la izquierda sobre la base de cuatro puntos:

1. Programa único; 2. Normas organizativas comunes; 3. Candidato presidencial único y 4. Listas únicas para las elecciones parlamentarias.

Después de crear las instancias organizativas para la discusión y definir los compromisarios de ambas organizaciones para lograr un programa político común y acordar la forma de la escogencia del candidato único, y mediante serias, profundas e incluso intensas reuniones, se llegó paulatinamente a:

1. Un acuerdo programático, consignado en el documento denominado Ideario de Unidad.

2. Un gran Acuerdo Político entre el PDI y Alternativa Democrática que creaba una Mesa Nacional de Unidad, organismo máximo que orientaría el funcionamiento conjunto para la realización de las elecciones parlamentarias y presidenciales; las reglas para la definición del candidato único y las listas únicas para Senado y Cámara; el manejo de los recursos económicos comunes y la preparación de un Congreso de Unidad antes de terminar el 2006, y que todo esto debería concretarse, como en efecto se concretó, en la reforma de los estatutos del PDI, dando nacimiento al Polo Democrático Alternativo como organización de confluencia de las fuerzas del acuerdo y de otras que quisieran participar del gran deseo unitario.

3. Que simultáneamente con las elecciones parlamentarias del 12 de marzo de 2006 se definiría mediante consulta a los electores cuál sería, entre Antonio Navarro y Carlos Gaviria, el candidato presidencial del PDA.

El proceso derivó entonces hacia las conversaciones para la elaboración de las listas a Senado y Cámara, lo que culminó positivamente en listas unitarias en todo el país y en el buen resultado de o­nce senadores y nueve representantes a la Cámara, lo que consolida al Polo Democrático Alternativo como la fuerza de oposición a la oligarquía y como verdadera alternativa para construir una república de nuevo cuño. Y, simultáneamente, en la campaña desarrollada por los precandidatos del PDA, periodo que no vacilamos en calificar como de sana y grata emulación entre Antonio Navarro y Carlos Gaviria, disputándose el derecho y el honor de representar al Polo en las elecciones presidenciales del 28 de mayo, y de enfrentar a Álvaro Uribe Vélez, el candidato de la politiquería y el clientelismo, de los grandes medios de comunicación, de los monopolios nacionales y extranjeros, en fin, del imperialismo y sus agentes, el candidato de la sojuzgación, el amedrentamiento y la represión. Esa etapa terminó el 12 de marzo con el triunfo de Carlos Gaviria en la consulta popular.

Carlos Gaviria, candidato; Navarro, jefe de debate

De la consulta popular, el PDA salió unificado tras la candidatura a la Presidencia de Carlos Gaviria y la jefatura de debate de Antonio Navarro. El ánimo y convicción de los militantes y cuadros dirigentes ha sido la base para librar una campaña sorprendente que crece día a día en entusiasmo y que ha movilizado a miles de personas a la plaza pública, atrayendo a gentes del pueblo, empresarios, profesionales, concejales y diputados de diferentes partidos, incluso liberales y conservadores, organizaciones sociales y, sobre todo, a una gran masa juvenil que le ha impreso a la actividad un sello de alegría y optimismo por una candidatura presidencial que ha levantado el lema de «Construyamos democracia, no más desigualdad».

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