Omar Marcano (*)
Tradicionalmente ha existido el lugar común entre las minorías privilegiadas que los pobres tienen la culpa de ser pobres porque “no trabajan suficientemente para lograr comprar casa, automóviles y lujos. Esto por supuesto es una falacia, ya que los seres humanos tienen distintas capacidades para realizar cosas o para acumular riquezas, y eso lo aprovecha aún más el Autoritarismo Capitalista para usarlo a su conveniencia. Los menos capaces se van quedando atrás como consecuencia de la competencia feroz, quienes van constituyendo el “ejército de reserva”, la fuerza laboral que requiere el “mercado” para mantener los privilegios de una minoría “más capaz” de apropiarse de los recursos, argumentando que los mismos son escasos para tanta gente. De hecho, la sociedad neoliberal-capitalista ha negado la libertad o autonomía de acción de los grupos que la conforman, debido a que gracias a la gran acumulación de los recursos, y al poder que genera su posesión, se desconoce el valor intrínseco del ser humano al medírsele y juzgársele socialmente sólo sobre la base de su capacidad para acumular riqueza.
Las políticas relacionadas con esta doctrina, el Autoritarismo Capitalista, minimizan a su máxima expresión los programas sociales, para ellos son antiganancias, no son inversiones, el bienestar se logra sólo con la acción de la “mano invisible del mercado”, lo malo es que eso a la larga constituye una bomba de tiempo, ya lo vimos en Venezuela con el Caracazo de 1989 que al final devino en la instauración, vía elecciones democráticas, de la Revolución Bolivariana y Socialista que llegó al poder el 02 de febrero de 1998. Antes gobernaban 2 partidos elitistas (AD y COPEI) caracterizados por ejecer un Autoritarismo Capitalista apoyado por EE.UU, que se encargaban de someter a las masas más humildes y mantener grupos selectos de privilegiados, quienes se hacían llamar la Sociedad Civil.
Guardando la debida distancia podemos afirmar que en Túnez y Egipto la citada bomba de tiempo ya ha explotado. En ambos países árabes el imperio estadounidense ha sostenido dictadores convenientes para sus intereses en una zona vital para ellos, por su cercanía al canal de Suez. Sin embargo, la crisis capitalista, de antivalores y financiera, que afloró en el año 2008 y que poco a poco está acabando con el sistema capitalista, desnudó el verdadero estado económico social de esos países, los cuales nunca atendieron las carencias de los mas desprotegidos a pesar de los inmensos recursos que disponen. Como consecuencia de esto se alzan las masas y ahora EE.UU se “preocupa” por sus socios, pero igual los abandona, como antes han abandonado a personajes como Osama Bin Laden y Sadan Hussein.
¿Por qué los abandona?. Los líderes estadounidenses paulatinamente se han venido dado cuenta del riesgo que implica mantener en la miseria grandes masas de la población en zonas vitales para ellos, aunque no comulguen con su ideología, que a la larga generarían conflictos sociales de gran magnitud y de consecuencias deastrosas e impredecibles. Más aun cuando sabemos que en los últimos 60 años las relaciones comerciales entre países de distinto signo político como los son EE.UU, Rusia y China se han mantenido estables, por lo que un régimen con una doctrina social más liberal, actualmente pudiera ser más convenientepara sus intereses.

El caso Venezuela es emblemático, Hugo Chávez, un líder que se ha declarado socialista, empeñado en construir el llamado socialismo del siglo XXI, con muchos tropiezos en su camino durantre los últimos 12 años, ha sabido atender con éxito las necesidades de las clases más humildes, cuyas carencias aun hoy no son atribuibles a su gestión ya que las mismas son producto del salvajismo capitalista mas atroz que haya existido en latinoamérica. Chávez ha logrado mantener un clima aceptable de seguridad social y bienestar económico para los mas desposeidos. A pesar de todo ello, el mayor socio comercial de Venezuela sigue siendo EE.UU, ya que la mayor parte de las exportaciones petroleras de Venezuela van a ese país de manera constante y estable, por encima del sabotaje petrolero e imtento de golpe en 2002-2003, y seguirá siendo así mientras EE..UU mantenga el debido respeto a nuestra soberanía y dignidad revolucionaria.
Bajo esa premisa, el sistema socialista que hoy el gobierno Bolivariano está empreñado en construir resulta ser para EE.UU un socialismo necesario para sus intereses coyunturales, por lo que sería mucho má riesgoso para el imperio apoyar en Venezuela a un régimen similar al del período 1959-1998 cuyos líderes, en su mayoría fascistas, mantienen su aspiración de llegar nuevamente al poder apoyados por el imperio estadounidense.
(*) Trabajador jubilado del mppctii. Militante del PSUV. Ing. Eléctrico (USB 1976)

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